“Es como el pájaro en mano con el que ya contamos, y sabemos que es dinero que podemos destinar a limpiar la contaminación de Asarco”, comentó el representante de la ciudad Beto O’Rourke luego de la reunión del Cabildo.
Rechazar el dinero del acuerdo por bancarrota conduciría a un largo proceso del que el gobierno de la ciudad podría obtener una cantidad mucho menor de dinero para abordar tales problemas.
“Podríamos rechazar los 52 millones de dólares y reconocer todo lo que dijo el público la otra noche y lo que nos preocupa a muchos, el hecho de que los 52 millones no son suficientes”, comentó O’Rourke. “Pero eso situaría a la ciudad en una muy mala situación puesto que los 52 millones que posiblemente recibamos mediante el plan de reorganización se verían perdidos a cambio de una cantidad incierta que sería presupuestada en un momento igualmente incierto”.
La opinión discrepante fue la de la representante Emma Acosta, quien quería que el gobierno de la ciudad ingresara al proceso de bancarrota de Asarco sin comentar sobre el acuerdo propuesto con el fin de manifestar la oposición del gobierno municipal. Lo anterior no pondría en peligro el acuerdo.
Más de 80 personas asistieron al ayuntamiento para presenciar la audiencia pública del lunes sobre los 52 millones de dólares propuestos para limpiar el terreno de Asarco.
La audiencia fue un requisito necesario en el proceso que no consiguió ejercer un impacto en el acuerdo pactado ante representantes de la Agencia de Protección Medioambiental, el Departamento de Justicia de Estados Unidos y la Comisión de Texas para la Calidad Medioambiental.
Alrededor de 20 personas se dirigieron al moderador Dan Dozier para expresar de manera formal lo que ellos y otros en El Paso han indicado con anterioridad.
“Los 52 millones no se acercan a lo necesario para limpiar ese terreno”, comentó el representante federal Silvestre Reyes, demócrata por Texas, declarando en pocas palabras lo que otros comentaron de manera extensa. No destinar los fondos suficientes al proyecto se convertiría en una carga considerable para El Paso a futuro, comentó.
En la presentación a cargo de Carlos Rubinstein de la TCEQ, se dijo que la limpieza de los 442 acres de Asarco tiene la intención de preparar el terreno para darle un uso comercial e industrial y no residencial.

